27 de junio de 2017

Alan Turing

   De vuelta a la normalidad voy recuperando, poco a poco, las secciones de este blog. Hoy lo hago con Demencia, la madre de la Ciencia y traigo un personaje peculiar: Alan Turing.

   Esta publicación se la dedico a mi amiga Rosa Berros pues sé que siente cierta fascinación por este personaje y además será mi regalo de cumpleaños para Rosa y casi para el propio Alan Turing pues también nació en un mes de junio. Rosa, espero que te guste esto que viene a continuación, y sin ánimo de colgarme medallas, también espero que sepas valorar mi esfuerzo porque plasmar conceptos matemáticos me supone un labor hercúlea dada mi ineptitud con esta materia.

   Los padres de Alan Turing vivían en la India británica pues el señor Turing era un funcionario de la Administración Colonial, pero quisieron que su retoño naciera en el Reino Unido y se desplazaron hasta allí cuando la señora Turing estaba en el final de su embarazo. Alan nace el 23 de junio de 1912 en Paddington. Al poco tiempo toda la familia vuelve a la India y es allí donde pasa su niñez.

   En el colegio da muestras de una gran capacidad para la química y las matemáticas y se aficiona a correr llegando a realizar travesías de muchos kilómetros. También tiene una gran capacidad para rebelarse y mostrarse indómito ante algunas reglas y normas de la escuela lo que le da bastantes problemas.

   Regresa a Gran Bretaña y estudia en un internado de Dorset. Allí conocerá a un compañero, Christopher Morcom, que se convertirá en su primer amor. Éste muere de tuberculosis dejando a Alan sumido en la tristeza y en el desconcierto.

   Alan es un estudiante excepcional en las materias científicas, pero tiene un grave problema: no le gustan los clásicos. Dado que la educación de aquel entonces se basaba principalmente en el estudio de estas asignaturas, Turing suspende y no consigue una nota adecuada para ingresar en el Trinity, teniendo que conformarse con estudiar en el King’s College, su segunda opción.
   Tras graduarse se va a la Universidad de Princeton (EEUU), allí trabaja con el matemático Alonzo Church y juntos desarrollan diferentes teorías que revolucionan el campo de las matemáticas.

   Ahora voy a hacer un inciso. No me gustan las matemáticas, mi rechazo se basa principalmente en que no las entiendo. Al documentarme sobre la obra de este personaje he intentado entender algo, pero los conceptos en los que se basan sus estudios son inalcanzables para mí. Durante horas he buceado en diferentes fuentes para comprender qué hizo Turing, pero fue en vano: no me he enterado de nada.  No obstante, voy a poner aquí lo que yo he colegido de mis indagaciones y entrecomillaré lo que no comprendí (que fue casi todo).

   En los años 30 del siglo pasado, y en los ámbitos matemáticos, estaba en boga el Entscheidungsproblem o problema de decisión, este problema consistía en “un reto en lógica simbólica para encontrar un algoritmo general que decidiera si una fórmula de cálculo de primer orden es un teorema”. Church y Turing demuestran que es imposible escribir tal algoritmo. Supongo que tendrán razón, para mí ya es completamente imposible entender el enunciado del problema.

   De esto nacen dos conceptos: función computable y máquina de Turing y que se pueden resumir en “Todo algoritmo es equivalente a una máquina de Turing”, lo que viene a decir que “cualquier modelo computacional existente tiene las mismas capacidades algorítmicas, o un subconjunto, de las que tiene una máquina de Turing”. Partiendo de la base de que no entiendo qué es un algoritmo, no tengo ni idea de qué es la máquina de Turing.

   Parece ser que esa máquina es capaz de resolver problemas matemáticos que se representan mediante algoritmos y esto debe de ser muy importante porque al día de hoy la máquina esa se sigue estudiando en la teoría de la computación (habría puesto en qué consiste esa teoría si la hubiera entendido, pero no fue el caso).

   Además de la máquina de Turing, Alan trabaja con otros conceptos, igual o más enrevesados, como la hipercomputación (no entiendo muy bien lo que es la computación, así que la híper ni lo intento), la máquina oracle (esta máquina parece ser que resolvía los problemas que no podía resolver la máquina de Turing o los que no tienen algoritmos o algo así), los números definibles, etc.

   Turing crea el test de Turing (por lo que se ve este hombre poniendo nombres a sus creaciones no era muy original). Este test consiste en una prueba para catalogar a una máquina en “sensible” o “sintiente”. Llegados a este punto, confieso que estoy muy deprimida, porque no solo no entiendo los conceptos matemáticos, ahora tampoco entiendo los semánticos. El caso es que una variante de esta prueba dio lugar al test captcha que aunque no sé en qué se basa sí utilizo muchas veces cuando tengo que entrar en algunas webs donde quieren asegurarse de que soy un ser humano y no una máquina.


   Pero a Alan Turing se le conoce principalmente por desencriptar la máquina Enigma de los nazis en la Segunda Guerra Mundial. La máquina Enigma era la que se encargaba de encriptar los mensajes que se intercambiaban los alemanes, de forma que si eran interceptados por el enemigo no era posible saber qué decían. Turing crea una máquina que efectúa cálculos combinatorios rápidamente y que consigue romper el código encriptado. Su aportación fue decisiva y dicen que consiguió acortar la guerra más de dos años.

   Después de esta actividad Alan es un matemático reputado y considerado en los círculos científicos. A finales de los años cuarenta es director del laboratorio de computación de la Universidad de Manchester.

    Sin embargo, todo se viene abajo cuando un amante despechado ayuda a un cómplice a entrar en la casa de Alan para robarle. Turing denuncia a la policía pero en la investigación sale a la luz su homosexualidad. Es entonces cuando el denunciante se convierte en denunciado y es procesado por comportamiento indecente. Tras el juicio es declarado culpable y le ofrecen dos salidas, a cual más denigrante: ir a la cárcel o someterse a una castración química. Elige la segunda pero los estrógenos que se inyecta le producen graves alteraciones fisiológicas. Alan vive recluido en su casa, sin apenas vida social y completamente desmoralizado.

   Dos años después del juicio, en 1954, Alan Turing aparece envenenado en el laboratorio de su domicilio. Hay varias versiones sobre su muerte. Oficialmente se trata el deceso como un suicidio, aparece una manzana mordida y dicen que contenía cianuro, por lo que las autoridades deducen que, incapaz de soportar el ostracismo al que fue sometido por su tendencia sexual, decidió acabar con su vida. Su madre, en cambio, siempre defendió que el almacenamiento de sustancias tóxicas en ese laboratorio fue el causante de una muerte accidental. Hay otros autores que van más allá, y piensan que Alan Turing fue asesinado por los servicios secretos, sus conocimientos relacionados con el espionaje podían ser peligrosos.

   El caso es que un genio de la ciencia que contribuyó con sus aportaciones a acortar una guerra y que sentó las bases de lo que hoy conocemos como informática, fue abandonado, relegado y humillado por no seguir los convencionalismos de su época, por querer vivir a su manera, por ser él mismo al fin y al cabo.

   En 2013, sesenta y un años después de la condena, el gobierno británico decidió indultar al científico y restaurar su buen nombre. Los ingleses, como siempre, haciendo alarde de su flema y de una diligencia que deja mucho que desear.

   Por cierto, dicen que el emblema de Apple, la manzana mordida, es un homenaje que quiso hacer Steve Jobs a Alan Turing.



   NOTA: Al inicio de la publicación comenté que aprovechaba este mes de junio como el mes del nacimiento de Turing y el de Rosa, para dedicarles esta entrada. Este mes de junio, y en esta semana precisamente, se celebra el World Pride en Madrid. Teniendo en cuenta los motivos que posiblemente acabaron con la vida de Alan Turing, aprovecho para apoyar con esta publicación la reivindicación de este movimiento. Estos días mi ciudad se convierte en la capital mundial de la tolerancia, algo de lo que me siento muy orgullosa.

35 comentarios:

  1. Muy interesante esta sección, Kirke.
    Yo tampoco soy muy fan de las matemáticas. Más bien, siempre las odié bastante por no poder entenderlas como me gustaría. Pero admiro a esas personas que tienen la capacidad para comprender nociones tan complejas e incluso abstractas que, por cierto, son las que ponen el mundo en funcionamiento en muchos sentidos.
    Creo que el trágico destino de Alan Turing demuestra una vez más cómo la historia ha menospreciado a muchos genios que contribuyeron enormemente al avance de la humanidad, por no encajar muchas veces en las sociedades encorsetadas a las que pertenecían.
    Menos mal que, por lo menos, dichas sociedades han recapacitado para honrar la memoria de estos genios.
    Un abrazo.

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    1. Yo también admiro a quienes saben desenvolverse en ese mundo, para mí enmarañado, de las matemáticas. Cada uno tenemos unas capacidades y hemos de saber adaptarnos a lo que nuestro intelecto nos permite.
      Alan Turing fue rehabilitado demasiado tiempo después, tanto que hoy en día apenas se le conoce (hay una película por ahí que cuenta algo de su vida y centrándose especialmente en la máquina Enigma). Esa falta de reconocimiento le resta mérito a su trabajo, al papel tan importante que tuvo en el desarrollo de la informática.
      Es indignante cómo aspectos que solo atañen al individuo condicionan la labor social de éste y su inserción en la comunidad.
      Me alegro de que te guste esta sección, ahora que vuelvo a la normalidad iré publicando más. Espero que te sigan gustando los próximos personajes que la protagonicen.
      Un beso.

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  2. Yo es oír la palabra "matemáticas" y salgo por patas. Se me atragantaron en segundo de BUP y fueron el detonante de que me decidiera con las letras puras. Muy interesante la vida y obra de este señor y si es verdad lo del homenaje de Steve Jobs...olé ahí!!
    Besos, guapa

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    1. En primero de carrera una de las asignaturas era matemáticas, lo pasé tan mal y me sentí tan impotente que creí que no podría cursar farmacia pues me veía incapaz de aprobar esa asignatura. Al final, con la ayuda de una academia, conseguí sacar un cinco pelado y quitármela de encima. ¡Qué martirio, por Dios!
      Lo de la manzana de Jobs no está muy claro que sea en honor a Turing, pero es innegable que una manzana 'mordida' es un símbolo un poco raro.
      Un beso grande.

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  3. A mí sí me gustan las matemáticas. De hecho di clase durante varios cursos que me quedé sin horas de Ciencias en el Instituto. Claro que mi formación es mínima. La de mi bachillerato y lo que he ido investigando yo sola. En estos momentos mi nivel en la materia está entre 4º de ESO y 1º de Bachillerato, por lo que tampoco entiendo nada de los descubrimientos de Turing, pero me conmueve el hecho de que tuviera una vida tan difícil por ser "distinto", aunque nunca he entendido bien lo de ser distinto (¿distinto a quién? ¿los demás somos iguales? ¿Iguales a quién?) Me gusta su dignidad y su deseo de ser él mismo en unos momentos en que era tan difícil que le costó la integridad física y el quebranto moral. No sé si se suicidó (si lo hizo, lo entendería perfectamente y sería coherente) o no, pero todo en su vida y en su muerte me atrae a la vez que me disgusta por lo injusto. También admiro su inteligencia y capacidad para ver lo que los demás nbi siquiera llegamos a intuir. Y ya, el detalle de la manzana de Apple (yo lo doy por totalmente cierto) me parece entrañable hasta el límite.
    Muchísimas gracias Kirke por esta entrada dedicada. En ella he aprendido algunas cosas de Turing que no sabía. Por ejemplo, que nació en Junio seis días antes que yo (yo sou del 29) y un montón de años antes.
    Gracias doblemente por el regalo de cumpleaños y por el detalle de dedicarme tan buena semblanza de Alan Turing.
    Un beso.

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    1. Por cierto, yo también me siento muy orgullosa de que el World Pride de Madrid sea el más importante del mundo y de que este país sea uno de los pocos donde se permiten los matrimonios entre dos personas, cualquiera que sea su realidad sexual.
      Está bien que ganemos alguna medalla aparte de las deportivas, en este caso la de la tolerancia. Aunque aún hay por ahí mucho cabeza cuadrada con las ideas acerca del respeto un poco confusas.

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    2. Este hombre fue excepcional por muchos motivos. Tuvo una mente maravillosa que abrió la puerta a la informática, consiguió que una máquina hiciera los cálculos que hasta entonces se hacían a mano y además con una mayor rapidez. Esto ahora está insertado en nuestra vida cotidiana como algo normal pero hace ochenta años no. Fue toda una revolución.
      Pero su forma de vivir, que a nadie le debería importar excepto a él mismo, lo apartó de todo esto. Yo pienso cuántas cosas nos perdimos o cuántos avances se retrasaron por esa muerte prematura (tenía 41 años), una muerte que se podría haber retrasado mucho más si la sociedad pacata e hipócrita no le hubiera estigmatizado por ser "diferente". O más bien, por ser íntegro, actuar según sus principios y sus tendencias, sin hacer caso de convencionalismos. Si en eso consiste ser diferente, ¡que viva la diferencia!

      El movimiento del World Pride es mucho más de lo que algunos son capaces de entender. No solo es una manifestación de gays-lesbianas (me ahorraré poner aquí los adjetivos que suelen utilizar esos que no ven más allá de sus narices), es una demostración pública de la diversidad, de que aquí hay sitio para todos, que se puede convivir sin problemas y que dos hombres o dos mujeres se amen no es el fin del mundo ni de nada parecido.
      Te pongo aquí el lema este año y que a mí me encanta: Ames a quien ames, Madrid te quiere.
      Un besote, guapa. Y feliz cumpleaños ;)

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  4. Menuda entrada!! Me licencié en Estadísticas y después en Ciencias Actuariales, así que evidentemente me gustan las matemáticas, de hecho vivo de ello jajaj así que ya me pueden gustar!! Me ha encantado tu entrada porque Turing significó demasiado para la historia de las mates y su desarrollo, pero no es especialmente conocido. Otros nombres brillan más que el suyo. Lo de la manzana es un rumor bastante extendido, aunque el mismo Steve Jobs lo desmintió tiempo después, sin embargo ahí está la incognita. A mí me parece un homenaje bonito.
    Y hablando de homenajes bonitos, el tuyo con esta entrada para celebrar el cumple de Rosa! Un besito a las dos :)

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    1. Gracias, María por la parte que me toca. La entrada de Kirke es genial. Lo de la manzana digo que lo doy por cierto porque es tan bonito que, si no es cierto, debería serlo y no hay que dejar que la realidad nos estropee las buenas historias.
      Un beso.

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    2. ¡Entiendes las matemáticas! Y además, ¡vives de ello! Desde ahora mismo tienes en mí una rendida admiradora. Como le comento a Sofía, siento gran admiración por quienes son capaces de entender esos conceptos. A mí me sacan de las ecuaciones de segundo grado y ya me pierdo.
      Tenía entendido que cuando le preguntaron a Jobs sobre lo de la manzana no fue muy explícito al negarlo. En cualquier caso, una manzana precisamente mordida es un símbolo extraño, y si Turing murió por morder una... La asociación está servida.
      En cualquier caso, opino como Rosa, para nuestra imaginación lo daremos por cierto.
      Gracias por tus palabras, María.

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  5. Qué detalle más bonito has tenido con Rosa, :)
    Yo y las matemáticas tampoco somos muy amigas, pero nos toleramos, así, así… y de lejos, muy lejos.
    Es muy triste que se esperaran hasta el 2013 para indultarlo, vivimos en una sociedad desalmada e hipócrita.
    Una vida que produce muchísima compasión, gracias por compartirla con nosotros Paloma.

    Besos y feliz tarde.

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    1. No es el único científico, por desgracia, que muere por ser diferente o por vivir según su propio criterio. En esta sección también conté la vida de Hipatia, una mujer excepcional que murió igualmente por no plegarse a los convencionalismos.
      La intolerancia es un estigma que está presente en todas las épocas y lugares, por desgracia.
      Gracias por tu visita y tu comentario, Irene.
      Un beso.

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  6. A mí me gustaban las matemáticas (lo digo en pasado, porque ya no hago problemas de ese tipo) e incluso, cuando estaba cursando COU, le di clases particulares a un chica de 2 de Bup. De todos modos, siempre me gustó más la física, de hecho pensaba cursarla como carrera; sin embargo, me fui a filosofía y aunque parezca superficialmente que no tienen mucho en común, no es cierto.
    Qué ironía, y qué impotencia, que una denuncia se vuelva contra uno. Y todo por la intolerancia de una época. Menos mal que en Occidente este tipo de situaciones e injusticias ya no se producen. Veo que Turing dejó un buen legado en el ámbito de las matemáticas y que contribuyó a acortar la guerra. Había oído, o leído, su nombre, pero desconocía su vida. Muchas gracias por darla a conocer.
    Un beso, Kirke.

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    1. Me ha llamado la atención que pensaras primero en estudiar Física y luego que te decidieras por Filosofía. Yo no creo que no tengan nada en común, todo lo contrario. Algunos conceptos físico-matemáticos son pura abstracción y para eso hay que tener una mente sumamente reflexiva, algo que también es necesario en la filosofía. De hecho, yo creo que por eso no se me dan bien esas materias, no soy capaz de abstraer, yo soy de las que tengo que "ver" las cosas, de lo contrario no las entiendo.
      Por cierto, Alan Turing, cuando regresó de EEUU tras su estancia en Princeton, estudió Filosofía de las matemáticas. Otra prueba más de cómo esas dos disciplinas están muy ligadas.
      Un besote, guapa.

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  7. Pues yo de matemáticas, poquito. Sin embargo me ha intersado mucho tu entrada sobre Turing porque lo de la máquina Enigma y la importancia que tuvo para el final de la II guerra mundial haberla
    desencriptado creo haberlo visto en algún que otro film.
    Desconocía lo de su trágico final y el asunto de su homosexualidad. En cuanto a lo de la manzana de apple estoy con Rosa y otros comentaristas. "¡Si non é vero, é ben trovato!". Vamos que una pena que Steve Job lo desmintiera.
    Muy bonita entrada, Kirke. Bienvenida
    Un beso

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    1. Las matemáticas creo que han sido el escollo de muchos estudiantes. A veces creo que quizás porque no son bien explicadas y eso ya supone un rechazo inicial. Como le comenté a Marina, en primero de carrera estuve a punto de abandonar por culpa de esa asignatura. Salía de las clases sin entender absolutamente nada, pero cuando fui a una academia, allí me enteraba de todo (o de casi todo), lo que hizo patente que el profesor que impartía la materia en la facultad no era bueno.
      Yo también creo que lo de la manzana de Jobs debería ser cierto, sería todo un detallazo.
      Un besote.

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  8. Nos has informado mucho sobre este hombre y desconocía su vida aunque había oído habar algo de él por ser matemático. Le has hecho un bien homenaje a Rosa. Un abrazo

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    1. Gracias, Mamen. Opino que es bueno dar a conocer a los científicos que con sus aportaciones nos han hecho avanzar en diferentes campos.
      En este caso me hubiera gustado saber explicar en qué consistían esas aportaciones pero no fui capaz. Lo siento.
      Un besote grande.

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  9. A sido una entrada muy bonita.
    Desconocía la vida Turing, siempre es bueno saber, y desde luego lo que si que fue un desacierto total que se le marginara por tener una orientación sexual, y a día de hoy no entiendo que todavía haya gente que ve con malas formas y no entiende que la gente se quiera, que mas da su orientación sexual, yo soy de las que pienso que ama sin dañar al prójimo, de modo que dejemos que cada uno ame como quiera mientras que a mi no me afecte y no vayan perdiendo el respeto, no tengo ningún problema, otra cosa es la sociedad que no avanza y debería en algunos aspectos, bueno parte d ela sociedad porque es cierto que ya se celebran bodas, en fin, tendremos que seguir avanzando.
    Yo tengo una pareja amigos de mi hermana, que llevan muchos años juntos, y son gente maravillosa siempre dispuesta a ayudar a los demás y muy buena gente, Juanjo y Santi, les tengo mucho cariño, los conozco desde hace muchos años, y un primo d emi padre, gracias a su pareja cuido a mi tia como si fuera su madre, d emodo que mas da la orientación sexual, son gente ocn sentimientos, tan buena gente como tú y como yo.

    Gracias Paloma por enseñarnos algo nuevo, siempre es muy grato. Besos. TERE.

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    1. La orientación sexual de cada uno nada tiene que ver con ser buena o mala personal. Ojalá todo fuera así de fácil.
      Yo opino como tú, Tere, que cada uno decida amar a quien quiera y como quiera (siempre entre adultos, se entiende). Recuerdo el revuelo que se armó cuando se dio luz verde al matrimonio homosexual, por la reacción de algunos pareciera que nos estaban obligando a los demás a casarnos con personas de nuestro mismo sexo.
      En fin, que la tolerancia es un concepto difícil de asumir por algunos sectores pero creo que poco a poco se irá implantando. Por desgracia, para Alan Turing ya es demasiado tarde.
      Un besote grande, guapa.

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  10. Muy interesante Paloma, me he dado cuenta de que no conocía a este científico o sí pero no recordaba el nombre.

    Me ha parecido tristísimo el fin que tuvo este hombre por vivir su vida como quería, la hipocresía de una sociedad que aprovecha sus descubrimientos y cuando lo descubren a él lo acusan y le hacen la vida insoportable, qué duro y qué triste y lo peor es que aún hay pesonas que siguen sufriendo por ser diferentes.
    A pesar de que no soy mucho de exhibiciones públicas y de excesos que no entiendo mucho, sí defiendo la tolerancia y el dejar vivir a las personas en libertad con sus creencias y orientaciones y de reivindicar y ejercer el derecho a ser diferente.

    Bonita felicitación anticipada para Rosa.
    Besos

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    1. Nuestra sociedad ha cambiado y sigue haciéndolo, afortunadamente, pero todavía hay mucho por hacer. Alan Turing tuvo la valentía de vivir como quería y lo pagó caro.
      Yo pensaba igual que tú en eso de las exhibiciones públicas, ese alarde exagerado del desfile que yo siempre veía por la televisión. Pensaba así hasta que asistí al desfile en Madrid el año pasado, porque allí me di cuenta de que ese desfile es mucho más que unos cuantos personajes estrafalarios dando la nota (muchos menos de lo que puede parecer viendo la televisión, porque la mayoría no dan ese espectáculo, pero las cámaras se centran en los primeros).
      Cuando estuve presenciando la manifestación-desfile pude comprobar la educación y la ilusión por defender un lugar que les corresponde a ese colectivo que aún es despreciado en muchos sectores, más de lo que pensamos pues hay mucha hipocresía.
      Además el ambiente festivo que se respiraba y el buen rollo fue la tónica general, allí estábamos heterosexuales, gays, lesbianas, familias, parejas de todo tipo, grupos de amigos en perfecta armonía disfrutando de un evento reivindicativo.
      Este año también asistiré, me gustó mucho el ambiente que allí había y quiero repetir.
      Un besote, guapa.

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  11. Las intolerancias nos han privado de muchas genialidades de muchos personajes, como es el caso de Turing. recelamos de lo que no entendemos y desconfiamos de lo extraño, de lo que no entra en nuestros cánones académicos aceptados.
    Lo de la homofobia es algo que debería solucionarse con el respeto mutuo entre seres humanos y no creo que haya que hacer festivales para reivindicar una condición que debería, de por sí, ser aceptada sin mayor problema, pues no tiene porque significar un perjuicio para nadie.
    Estupenda entrada dedicada a nuestra común amiga.
    Por si se me olvidara: ¡Felicidades Rosa!
    Un beso Paloma, y bienvenida a la normalidad virtual.

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    1. Lo normal sería no hacer reivindicaciones de este estilo porque no son necesarias, pero por desgracia no es así. Hay mucha hipocresía y mucho liberal de boquilla, pero cuando se encuentra delante de un homosexual tuerce el gesto o lo desprecia abiertamente.
      Como le comento a Conxita, el evento del World Pride va más allá de una exhibición más o menos exagerada (también le comento que menos exagerada de lo que aparece por la tele), es una muestra de la tolerancia, de que hay sitio para todos.
      Gracias por esa bienvenida, a ver si, poco a poco, retomo todas las secciones del blog que ya tengo mono.
      Un beso.

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  12. Como siempre se coló una palabra sin mayúscula "Recelamos".
    El día que cambie de teclado no tendré escusa.

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  13. Excelente entrada, Paloma, como ya nos tienes acostumbrados. Y también, como suele ser habitual, sazonada de esa ironía fina, sentido del humor y una sinceridad abrumadora. A muchos no les agrada revelar sus limitaciones y simplemente sortean lo que no saben o no entienden.
    A mí las matemáticas han sido siempre una fuente de frustración. No puedo con ellas. Pero para esto están las mentes privilegiadas que compensan nuestra ignorancia e ineptitud.

    El caso de Turing lo conocí por la película "The imitatios game", protagonizada por Benedict Cumberbatch (protagonista también de la serie televisiva Sherlock).
    No hace falta añadir lo comentado por ti sobre el vergonzoso, humillante e injusto trato recibido por su condición de homosexual después de lo que hizo por su país y lo que tardaron en rehabilitar su buen nombre.
    Un abrazo.

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    1. Compruebo que somos legión los que no entendemos o se nos dan mal las matemáticas. No sé si es un alivio o una tristeza.
      Respecto a la rehabilitación de Turing, no añadí en la publicación para no alargarme en exceso que en el año 2009 el primer ministro Brown pidió disculpas por el trato dado a Alan Turing, pero en 2012 el señor Cameron se negó a darle el indulto alegando que en la época en que se le juzgó, ser homosexual era delito y no había nada que disculpar. Hijos de la Gran Bretaña tenían que ser.
      Al final, la reina (que resulta que es la más liberal de esa caterva de gobernantes) le concedió el reconocimiento que se merece en el 2013.
      Hay mucho retrógrado por ahí suelto y lo peor que es que algunos dirigen gobiernos.
      Un abrazo, Josep Mª.

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  14. Cuando supe de Turing y de su aportación a la victoria aliada en la guerra y a la revolución informática de nuestros días (sin entender esos conceptos de los que hablas, yo aún peor), no daba crédito al trato que recibió por su condición sexual y le arrastró a la depresión y al ¿suicidio? Es increíble que se ponga la moral por encima del mérito, de alguien que contribuyó, con poco, a salvar millones de vidas. Millones de vidas!!! Pero en fin, así seguimos, elevando a los altares a personas mediocres y condenando al ostracismo a otras que contribuyen al avance de la humanidad. No sigo porque la verdad es que me resulta indignante. Por cierto, hay una peli sobre el tema, reciente y que no está mal, "Descifrando el enigma".
    Un abrazo.

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    1. No he visto ninguna película sobre el tema, ni la que hay sobre la máquina, que creo es la que tú comentas, ni la que trata sobre el personaje en concreto (The imitation game). El cine y yo no nos llevamos muy bien.
      En cuanto a la discriminación por temas morales de algunos personajes, primando estas consideraciones por encima de otros valores más importantes... ¿qué quieres que te diga, Gerardo? Nuestra sociedad es tremendamente cínica e hipócrita, no sé si por un afán de tumbar como sea al que destaca o porque el afán de algunos porque los demás se comporten como ellos quieren les incita a manipular.
      Turing fue una víctima de más de la intolerancia y la hipocresía.
      Yo tampoco sigo, que me enciendo.
      Un abrazo.

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  15. Conocía a Turing por su papel en descifrar la máquina Enigma y la trascendencia que tuvo en la Segunda Guerra Mundial, así como el ostracismo al que fue condenado por su condición homosexual, pero reconozco que de su pasado anterior no conocía mucho y este post ha venido muy bien para ponerme al día sobre sus circunstancias. Hoy en día puede parecer chocante que en tiempos tan recientes, estamos hablando de pasada la mitad del siglo anterior, se pudiese condenar a pena de prisión a alguien por ejercer libremente su sexualidad, pero esto nos da una idea de la importancia de lo que hemos conquistado y lo mucho que nos queda todavía. Una pena que una figura de ese calibre tuviera que acabar como acabó.
    Por cierto a mi tampoco me gustan mucho las matemáticas, a pesar de que he estudiado una carrera técnica en la que matemáticas y física tienen bastante peso. Tal vez para contrarrestar un poco ese efecto le demos a esto de las letras.
    Muy buena entrada Paloma. Un abrazo.

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    1. Hablas de la segunda mitad del siglo pasado cuando se dio esta circunstancia tan injusta, pero esto pasa más recientemente. Le comenté a Josep Mª que el indulto a Turing le fue denegado en 2012 porque el primer ministro Cameron no lo creyó oportuno, alegó que en el año en que fue juzgado la homosexualidad era delito y como delincuente fue justamente condenado, tal cual. Al año siguiente, la reina Isabel sí que le concedió ese indulto. Hay aún mucho retrógrado por ahí suelto, y alguno encima dirige gobiernos.
      Se me ocurre que algunos matemáticos también deberían aficionarse a esto de las letras y practicar con la comunicación oral y escrita, así es posible que se les entendiera mejor y no habría tanta gente que rechaza las matemáticas.
      Un abrazo, Jorge.

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  16. ¡Hola!
    Qué interesante, y aunque es una historia triste no he podido evitar reírme con tus incisos. A mí si me gustan las matemáticas, pero mi nivel es hasta bachillerato luego me pierdo, por tanto todo esto se me escapa de las manos.
    Un beso también a Rosa por dedicarle la entrada, y claro que es un orgullo, valga la redundancia, que Madrid sea capital mundial de la tolerancia. Aquí en Gijón se celebró el finde pasado, mis hijos fueron a la manifestación y desfile para acompañar a muchos amigos y parece que vamos avanzando aunque aún falta mucho, pero mucho.
    Besos.

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    1. Cuando algo se me escapa y me hace sentir ignorante, como me ocurre con las matemáticas, intento defenderme con la ironía, es una válvula de escape. Estuve leyendo por diferentes sitios en qué consistía el trabajo de Turing y no entendí ni papa.
      Mañana me acercaré posiblemente al desfile del orgullo, disfrutaré de ese ambiente de tolerancia que se respira y luego me vendré a mi barrio lejos de tanto bullicio porque ya estoy mayor, jajaja.
      Estos días por Madrid hay un ambiente festivo y bullanguero.
      Un besote, guapa.

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  17. Hacía mucho que no entraba en tu blog, pero como siempre has conseguido sacarme una sonrisa. Si tú que eres una Doctora( supongo que ya habrás leido la tesis)no entiendes las teorías del Señor Turing, los que no vamos defendiendo con el graduado escolar que además nos sacamos de mayores, imaginate. En el ave hace meses ví la pelicula, me llamo la atención que pusieran una pelicula de calidad ( a mi al menos me gusto).
    un abrazo.

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    1. Las materias en las que trabajó Turing creo que solo son accesibles para unos pocos, así que habrá que conformarse con entender que ayudó a descifrar la máquina de los mensajes nazis y que así se acortó la Segunda Guerra Mundial.
      Tengo que ver la película a la que haces alusión porque parece ser que está muy bien.
      Sí leí ya la tesis, y la serie Doctoranda al borde de un ataque de nervios se acabó, afortunadamente con un buen final.
      Un besote, Pura.

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Hada verde:Cursores
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