6 de noviembre de 2016

Hipatia de Alejandría


Había una mujer en Alejandría que se llamaba Hipatia, hija del filósofo Teón, que logró tales alcances en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo.
Sócrates Escolástico.

    Hoy traigo como protagonista de Demencia, la madre de la Ciencia a una mujer considerada la primera científica, o al menos la primera cuya vida está bien documentada. Una mujer que suscitó –aún suscita– mucha controversia; para unos fue “un oráculo de luz” y para otros “un emisario de las tinieblas” y en esta doble apreciación mucho tuvo que ver su condición femenina. Esta mujer es Hipatia de Alejandría.

   Hipatia nace en Alejandría en el siglo IV de nuestra era. No hay consenso a la hora de establecer el año exacto de su nacimiento. Se dice que fue en el año 370, pero si murió en el 415 –esta fecha sí se conoce con exactitud– implicaría que tenía tan solo 45 años al fallecer y se cree que el prestigio alcanzado no se correspondería con una persona de tan poca edad. Según este razonamiento, otros eruditos establecen el año de su nacimiento en el 355.

   Sea como fuere, Hipatia nace en una Alejandría que vive un pequeño renacimiento científico donde el debate acerca de la posición de la Tierra en el Universo es un tema recurrente en los foros de discusión. Además es hija de un matemático-astrónomo-filósofo (en aquella época la mayoría de los eruditos eran multidisciplinares) que ejercía de profesor en la Biblioteca de Alejandría –una de las mayores y mejores documentadas del mundo–. Dado el talante abierto de su progenitor, la educación que recibe Hipatia es idéntica a la que reciben los varones; una educación en todo momento supervisada por su padre.

Recreación de la Biblioteca de Alejandría

   Hipatia destaca en muchas áreas del conocimiento, pero su trabajo más importante es en álgebra. Comenta trabajos de otros eruditos en la materia, ampliando y perfeccionando teorías que estaban aún por desarrollar. 

   Desarrolla ecuaciones múltiples, explica las órbitas irregulares de los planetas utilizando las secciones cónicas (las figuras geométricas que se forman cuando un plano pasa por un cono), elabora unas tablas para los movimientos de los cuerpos celestes, y muchas otras cosas más.

   Pero también se interesa por la mecánica y la tecnología práctica. Diseña varios instrumentos científicos: un astrolabio plano que sirve para medir la posición de las estrellas y los planetas, un aparato para destilar agua, un instrumento para medir el nivel del agua y un hidrómetro que mide la densidad de los líquidos.

   También encuentra tiempo para impartir clases. Sus clases se dan en su domicilio y son diálogos en los que se discute de múltiples temas: filosofía, astronomía, religión, etc. Además, y al contrario de lo que ocurre en los centros educativos, a su casa acuden estudiantes de todas las religiones y credos. 

   Se implica además en los asuntos municipales y su influencia en la esfera política empieza a ser notable. Muchos representantes políticos acuden a ella en busca de consejo, pues todos le reconocen su integridad y sus altos valores éticos. 

Recreación de Alejandría

   Pero en Alejandría la convivencia empieza a ser complicada. Estamos en unos años donde el Imperio Romano se está convirtiendo al cristianismo, y los cristianos –con un poder creciente en diferentes estamentos de gobierno– empiezan a ver herejía en la ciencia. 

   El 17 de octubre del año 412 Cirilo es elegido obispo de Alejandría. Este personaje se destaca por su intolerancia y su fanatismo religioso. Cirilo con el pretexto de purificar la fe empieza a perseguir a los que no practican el cristianismo. Se desata una violencia extrema y los asesinatos por motivos religiosos están a la orden del día.

   Hipatia defiende el racionalismo científico griego y no se decanta por ninguna confesión, manteniéndose al margen de las disputas religiosas. Pero Cirilo recela de la influencia que tiene en algunos sectores de poder –Orestes, el prefecto romano de Egipto, fue alumno de Hipatia– y emprende una campaña de difamación contra ella. En su afán por desprestigiarla la acusa de brujería, y de “crear ateos” con sus ideas racionales.

   La muchedumbre, adocenada por las arengas de tan despreciable obispo –elevado a los altares como San Cirilo de Alejandría–, ataca el carruaje en que viaja Hipatia un día del mes de marzo del año 415. La desnudan, la agreden con fragmentos de cerámica hasta matarla y, posteriormente, queman su cadáver. 
    Dado que la muerte de tan admirable mujer coincidió con el inicio de una época oscura en materia científica, se considera a Hipatia como la última científica pagana del mundo antiguo y el símbolo del fin de la ciencia en la Antigüedad.

   En cualquier caso fue una mujer que se mantuvo íntegra en momentos convulsos donde el fanatismo manipulado por individuos deseosos de dominar y controlar llevó a la humanidad a siglos de oscurantismo y barbarie.


   No se me ocurre mejor homenaje a esta mujer que terminar esta publicación con sus propias palabras; unas palabras que definen muy bien su filosofía de vida y que bien haríamos muchos en tomar como propias y seguir al pie de la letra.

Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar
Hipatia (355-415)



41 comentarios:

  1. De esta mujer sabía muy poco y todo gracias a la película Ágora, de Amenabar. Muchas gracias por traerla a esta sección. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Amenábar dio mucha publicidad a esta filósofa-científica, aunque no fue demasiado riguroso en algunas cosas, pero algo es algo.
      Gracias a ti por tu comentario.
      Un beso.

      Eliminar
  2. Me encanta la frase con la que cierras el post, muy acertada y plenamente actual. Lo cierto es que desconocía a esta científica y sus aportaciones.

    Me has hecho pensar otra vez en lo poco que sé sobre las mujeres científicas y agradezco enormemente estas entradas que me ayudan a conocer un poco más a esas grandes mujeres.

    Imagino que conoces la campaña “Make What's Next” que Microsoft lanzó este año para rendir homenaje a la mujer, en la que se busca fomentar la vocación tecnológica en las niñas y apoyar a las estudiantes de carreras técnicas. A mi me encantó.

    No sé si el enlace funcionará porque en mi blog no he conseguido que funcionen los enlaces que incorporo en los comentarios pero se puede copiar y pegar en el navegador.



    Un beso guapa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Esta vez en mi comentario anterior ni siquiera se ha copiado, un desastre.

      https://www.youtube.com/watch?v=5eJYW4ew5eg

      https://www.youtube.com/watch?v=5eJYW4ew5eg

      Eliminar
    2. El papel de la mujer en la Ciencia ha estado poco reconocido, al menos en el pasado. Creo que eso está cambiando aunque aún queda mucho camino que recorrer.
      He visionado los vídeos y no creo que haya tanta diferencia entre hombres y mujeres a la hora de elegir la investigación. Al menos, en mi entorno laboral hay igual número de mujeres que de hombres (más o menos).
      Quizás en la investigación tecnológica sí se dé aún mucha disparidad; en las escuelas de ingeniería hay muchos más hombres que mujeres (pero eso también está empezando a cambiar).
      Es bueno fomentar nuevas salidas profesionales en los niños (independientemente del sexo) pero no creo que a las mujeres nos guste menos investigar que a los hombres.
      Por otro lado te confieso que algunas mujeres científicas, que saldrán en próximas publicaciones, no las conocí hasta que mi hija me habló de ellas (una profesora del colegio les dio un seminario sobre el papel de la mujer en la Ciencia a través de la Historia).
      Un beso, Conxita.

      Eliminar
    3. Los enlaces no funcionan si los pinchas en el comentario, pero he copiado la url y he podido acceder a los vídeos.
      No tengo ni idea de por qué pasa eso. Lo siento.

      Eliminar
  3. Hola!

    No conocía nada de esta mujer y sin duda me parece que ha tenido un papel muy importante. El dicho que has puesto lo dice todo para mi también.
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Fue toda una pionera, y un ejemplo de integridad y valores éticos, algo que no abunda precisamente.
      Un beso, Esther.

      Eliminar
  4. Maravillosa entrada, Kirke. Yo, como Marina, casi todo lo que sé de Hypatia se lo debo a la película "Agora". Ya sé que tiene mucho de literatura y que se alejará de la historia bastante, pero me parece maravillosa. La veo por lo menos una vez cada curso con mis alumnos porque creo que es un canto a la tolerancia, a la libertad de espíritu y al pensamiento libre de prejuicios.
    Lo que sí es científico, y me alucina, es que no sólo predijera el modelo heliocéntrico, sino también las órbitas elípticas. De no haberse destruido la Biblioteca, ¿se hubieran extendido esos conocimientos sin tener que esperar más de mil años a Copérnico y Kepler? Es algo que siempre me he preguntado.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La película de Amenábar solo la vi una vez, y te confieso que no me gustó demasiado. En esa película me pareció que se presentaba a una Hipatia demasiado idealizada, muy a lo Hollywood. Y el argumento me defraudó un poco, no sé, no terminó de convencerme.
      Además la actriz que la encarnaba no me gustó. Para empezar, y ya lo comento en la publicación, Hipatia en su esplendor tendría más edad.
      ¿Qué hubiera pasado si la biblioteca no hubiera sido destruida? Nunca lo sabremos, pero quizás esos conocimientos se habrían considerado herejes y más de uno habría terminado en la hoguera.
      Una pena.
      Un beso, Rosa

      Eliminar
    2. La primera vez que la vi a mi tampoco me convenció del todo, pero a medida que la he ido viendo me ha ido gustando más. Por supuesto que está muy idealizada, pero ya sabes que hay que pagar el tributo a la audiencia y hacer la peli rentable y esas cosas.
      Pero creo que la intransigencia, el daño de los fanatismos, el amor a la ciencia. son cosas que se transmiten muy bien. para los alumnos es ideal porque además les entretiene.
      Un beso.

      Eliminar
  5. Cómo se nota, Paloma, tu vena científica. Yo, como Rosa, como Marina, y como tantos otros sólo la conocía por la película de Amenábar (gran película en mi opinión).
    De lo que nos cuentas destaco sobre todo la última frase de la gran matemática que fue esta alejandrina.
    Me ha encantado leer sobre esta figura en tu sección "Demencia, la madre de la ciencia".
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que Hipatia se merece todo el reconocimiento, y si yo puedo hacer algo al respecto pues a ello me pongo.
      Sí es cierto que los científicos que desafiaron el poder establecido son mi debilidad, mucho más si además son mujeres.
      Gracias por tu visita, sabes que eres bienvenido.
      Un beso, Juan Carlos.

      Eliminar
  6. Sólo conocía este personaje que se me ha hecho mujer gracias a tu biografía por nombre. Muy interesante, Paloma: no me extraña que por "peligrosa" tuviera el fin que finalmente tuvo, ¡pobre Hipatia.

    Un beso grande!

    Fer

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo aquel que no acata las normas por retrógradas o irracionales tiene un riesgo añadido. Si además se es mujer, el desacato se convierte en insulto para algunos.
      Gracias, Fer, por tus palabras.
      Un beso.

      Eliminar
  7. Una mujer admirable, no cabe duda, que tuvo la mala suerte de valer demasiado en un momento en que La Iglesia se ocupaba más en temas de poder y política que en temas de religión propiamente.

    Recuerdo que la película que se hizo de su vida hace unos años y que no llegué a ver, fue muy controvertida. Algunos la aplaudían y otros decían que se había tergiversado la verdad por completo. La verdad es que no puedo opinar.

    Hay una cosa que me extraña y es que tras su muerte la ciencia en general cayera en declive. Ella era una de las más grandes, no hay duda, pero no era la única. ¿Qué pasó con todos los demás contemporáneos suyos?.

    Un post súper interesante, Paloma. Además de ameno y muy bien narrrado, como siempre, me ha permitido aprender más sobre una gran mujer. ¡Muchas gracias!

    Un beso grande y feliz comienzo de semana :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A Rosa ya le he comentado la opinión que me merece la película de Amenábar, pero solo es una opinión muy personal.
      En cuanto a los contemporáneos de Hipatia, sufrieron el oscurantismo generado con la caída del Imperio Romano (me estoy refiriendo sobre todo al mundo occidental). Durante los mil años siguientes (hubo que esperar al Renacimiento, e incluso en algunos temas hubo que esperar al siglo XVIII) la ciencia se quedó estancada, al menos de manera pública.
      Quizás algunos estudiosos siguieron investigando, pero desde la privacidad y sin dar a conocer sus resultados. Esto último es completamente de mi cosecha, porque quiero creer que, por mucho fanatismo religioso y por mucha invasión bárbara, siempre habría alguien con la curiosidad necesaria para indagar en los secretos de la Naturaleza y sus leyes.
      En cualquier caso ese oscurantismo también lo sufrieron muchos otros campos del saber.
      Muchas gracias por tus palabras, Julia. Un beso grande.

      Eliminar
  8. Conocía la Historia de Hipatia, y siempre me ha gustado su nombre. Sabia que era científica y que tuvo una muerte terrible. Me ha encantado la frase que terminas esta biografía. Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que esa frase define muy bien el carácter de esta magnífica mujer.
      Un abrazo.

      Eliminar
  9. Qué buena frase!!!! Yo sabía de ella por mi madre y años después por la peli de Amenábar, pero tú nos la has acercado de una manera genial.
    He disfrutado muchísimo, y qué duros aquellos tiempos, bueno, cualquier tiempo en el que el fanatismo se abre camino.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tú lo has dicho, el fanatismo siempre trae tiempos duros, violencia y oscuridad.
      Cuando el fanatismo llega, la razón y la sabiduría se van.
      Un beso, Gema

      Eliminar
  10. Se la considera también una de las primeras filósofas. Es bueno rescatar a estas mujrres que han permanecido en la oscuridad. Muy buena la entrada. Besos, Kirke.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es cierto que también era filósofa, fue una pionera en muchos campos vedados o poco frecuentados por las mujeres.
      En aquella época los eruditos estudiaban muchos temas muy variados. No como ahora, donde tanta especialización ha separado las humanidades de la ciencia, algo que para mí supone un grave error.
      Gracias por tu paso y tu comentario, un beso.

      Eliminar
  11. Buenos días Paloma: Como siempre muy interesante tu post, de una mujer muy valida en los tiempos que corrían y lo que me duele es como acabo su vida, por culpa de un obispo,por el fanatismo, una pena.
    Y desde luego la frase con la que acabas el post es genial, porque es cierto mas vale pensar y aún hacerlo nos podamos equivocar, pero no hay que dejar de hacerlo, siempre se puede rectificar Un beso y buena semana. TERE.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego que es mejor pensar de manera equivocada que no pensar, porque siempre quedará la opción de rectificar, como tú bien apuntas. Mientras que no pensar conlleva que otros lo hagan por nosotros; puede que sea una opción más cómoda y fácil, pero es un terreno abonado a la manipulación.
      Un beso y buena semana también para ti, Tere.

      Eliminar
  12. Las religiones son peligrosas en su intolerancia y fanatismo.
    Lo mismo que hicieron los cristianos en aquél siglo lo hacen los musulmanes en este otro.
    ¿No será que hay un miedo cerval a que las personas utilicen su cerebro para comprender las cosas y con ello evitar el adocenamiento?¿Será que los fanáticos tienen miedo a perder las prebendas de su fe ciega?
    En todo caso me gusta esta mujer adelantada al tiempo en que le tocó vivir, si la hubieran dejado, seguro que le deberíamos muchísimos más adelantos, pero claro, ni era hombre ni era intolerante. Después e las llamaría brujas.
    Triste pero seguimos las mismas tácticas destructivas.
    Me aúno al homenaje.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre ha habido manipuladores que se aprovechan del poco raciocinio de la masa, y siempre ha habido una masa que prefiere que la dirijan a pensar por su cuenta. Eso existe desde que el mundo es mundo. Hoy día, y sin necesidad de religión, hay mucho atocinado que se cree todo lo que dicen algunos medios de comunicación, por ejemplo.
      Los que prefieren salir del redil y seguir su propio camino lo han tenido siempre más complicado, por eso son dignos de admiración quienes se comportaron con integridad y fueron fieles a sus ideas, sin importarles lo que los demás piensen de ellos.
      Gracias, Francisco.
      Un besote.

      Eliminar
  13. Excelente homenaje a Hipatia. Recuerdo el capítulo de la serie Cosmos de Carl Sagan en el que supe de ella y del incendio de la Biblioteca de Alejandría. Creo que ese hecho refleja como pocos las dos caras del hombre: ignorancia-transcedencia. El comentario de Sagan afirmando que dicho incendio supuso un retroceso de mil años, me impactó. Excelente!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La ignorancia es un virus muy contagioso y que se extiende con mucha facilidad. Los que están enfermos son mucho más fácilmente manipulados, de ahí el interés de algunos en propagar tan peligrosa enfermedad.
      Quemar bibliotecas es uno de los primeros pasos para conseguir ese objetivo.
      Muchas gracias David, por tu paso por esta tu casa y por tus palabras.
      Un saludo.

      Eliminar
  14. Conocí la historia de esta mujer con la aburrida película Ágora de Alejandro Amenabar. Aburrida, pero cuenta casi tal cual todo lo que nos presentás en esta entrada, y leerla es más entretenida.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí "Ágora" tampoco me gustó. Mi publicación no sé si es más entretenida que la película, al menos es, desde luego, mucho más corta ;)
      Un saludo, Raúl.

      Eliminar
  15. Una gran frase con a que concluyes esta entrada.
    Parece mentira que en aquella época Hipatia recibiera el reconocimiento de hombres, lo cual me hace especular que quizá el machismo no estaba por aquel entonces tan arraigado como en épocas mucho más recientes y próximas.
    Hay que ver cómo el fanatismo y la intolerancia religiosa acabó con grandes científicos y pensadores a lo largo de a historia. Por como acabó sus días, debería haber sido ella la merecedora de una aureola de santidad y no Cirilo, su perseguidor. pero ya se sabe, la Iglesia eleva a los altares a quienes gozan de su interesada simpatía. Claro está, que santa o no santa, que esto es lo de menos, Hipatia dejó su huella.
    Yo también vi la película de Amenábar y aun siendo un tanto aburrida me descubrió a este personaje del que lo desconocía todo. Solo por eso, valió la pena ir a verla.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El papel de la mujer acabó relegándose a las funciones meramente maternales y de cuidadora (de hijos, de padres, de enfermos) a medida que las religiones monoteístas fueron escalando poder (y no me refiero solamente a la religión cristiana).
      Cuando Hipatia nació las religiones no tenían un poder preponderante (el culto a los dioses no era impuesto, en esto los romanos se mostraron inteligentes), pero cuando el cristianismo fue ganando adeptos (y poder) la cosa cambió, con las consecuencias que más adelante la Historia no ha dejado.
      Amenábar, independientemente de la calidad de la película, nos acercó a un personaje desconocido para la mayoría del público y eso es de agradecer.
      Un abrazo, Josep.

      Eliminar
  16. Por fin ya tengo un ratito libre para ocuparme de esta gran publicación que nos compartes, la primera mujer matemática de la historia y científica como bien mencionas en tu introducción, Hipatia de Alejandría. Es cierto que no se conoce con exactitud su año de nacimiento, solo y desgraciadamente el de muerte.
    Excelente también todo el contenido histórico y cultural de esta singular mujer, que teniendo en cuenta como se solía educar a las mujeres en esa época y en otras también más cercanas a la actual, siempre ha existido esa discriminación tan despreciable en cuanto al sexo y no en cuanto a su inteligencia o facultades intelectuales.
    Es evidente que tuvo una formación privilegiada en su época respecto a otras féminas que carecieron de esos medios tan elitistas, aunque también las hubiera de ese mismo estatus social alto. Ella por supuesto, también tenía aptitudes de sobra para desarrollar, hasta esos niveles de pensamiento, su preparación científica.

    También he visto la película "Ágora" de Amenábar y bueno, no me gustó tampoco la actriz en absoluto, porque su interpretación era malísima, aparte de que esa actriz: Rachel Weisz me parece "un producto" Hollywood y no una auténtica profesional. En cuanto a la dirección, ambientación, etc. en esto Amenábar es un maestro.
    Por supuesto "la caza de brujas" eclesiástica acaba siempre cercenando las vidas de aquellos que osan "arruinar su negocio", como así le ocurría con Hipatia, quien además fue víctima de la ignorancia y la envidia ¡vaya mezcla explosiva!

    Muchas gracias, amiga y compañera bloguera, Paloma, por este gran homenaje a una de las grandes mujeres que han existido sobre la faz de la tierra.

    Un montonazo de besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hipatia tuvo la gran suerte de tener un padre culto y con mente abierta, lo que le permitió acceder a una educación que solía estar vedada a las mujeres.
      La ignorancia y la estrechez de miras ha provocado mucha barbarie y los que se aprovechan de la estulticia ajena sacan siempre tajada, en ese marco Hipatia fue una víctima propiciatoria.
      Muchas gracias por tan bonito comentario.
      Un beso grande, Estrella.

      Eliminar
  17. Me ha encantado esta entrada. El misticismo y las religiones ven una enemiga en la ciencia y en parte también en la filosofía, salvo cuando sirve para apoyar sus creencias. Recuerdo en uno de los capítulos de Cosmos, donde Carl Sagan habla de la bibliteca de Alejadría y se pregunta qué hubiera sido del conocimiento científico si todo aquel saber no se hubiera perdido, alejándose la humanidad de la senda racionalista.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si la biblioteca de Alejandría no se hubiera destruido muchos conocimientos no habrían tenido que esperar mil años para volver a ser entendidos.
      Es una lástima, pero los libros, y lo que encierran, siempre han sido enemigos del fanatismo y de la manipulación. Y por desgracia, fanáticos y manipuladores nunca han faltado. Ni personajes valientes que les hagan frente, como Hipatia.
      Un saludo.

      Eliminar
  18. Interesantísima entrada sobre una mujer que 'conocí' también gracias a la película de Amenábar que, por lo que he leído (al igual que a mí), a poc@s ha gustado.
    A mí se me hizo pesada y larga, pero he rescatado una frase de ella que te transcribo, compi mía, a modo de "alalimón" improvisado: “¿Qué pasará si nos atrevemos a mirar el mundo tal y como es? Vamos a liberarnos por un momento de cada idea preconcebida.”
    Queda claro que era una mujer que iba más allá de lo meramente establecido.

    Ahora bien, para frase, la tuya, porque pone un brillante broche al post.

    ¡Muchos besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mirar el mundo sin ideas preconcebidas es la base de la investigación científica. Esa frase que pones describe muy bien una mente analítica y observadora, y la única manera de ver el mundo tal como es.
      Desde luego Hipatia rompió moldes y fue una mujer excepcional.
      Un beso, compi.

      Eliminar
  19. Como casi todo el mundo, vi "Ágora". Una estupenda película, creo, con una actriz que borda el papel. Creo que le falta protagonismo a la Biblioteca, pero muestra bastante bien la lucha de las luces contra el fundamentalismo. Ay, cuánto sabemos de todo eso, qué poco hemos progresado.

    También leí la novela de Calvo Poyato "El sueño de Hipatia", que igualmente merece la pena, menos espectacular, pero más fiel a la historia de esta científica-filósofa, pues no hay diferencia en la época y a mí lo de las dos culturas me eriza los pocos pelos que me quedan.

    Estupenda entrada entre tanta banalidad ramplona. Un placer.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El progreso científico puede parecernos elevado pero me temo que el de nuestra forma de pensar no ha sido tanto. La influencia del fanatismo y la facilidad con que algunos se dejan manipular (por no pensar) son deprimentes.
      Tengo a la novela de Calvo Poyato en la lista de lecturas pendientes desde hace tiempo. Mientras realizaba la labor de documentación para escribir esta entrada pensé en ponerme con su lectura, ahora tu comentario sobre "El sueño de Hipatia" me ha dado el empujón que necesitaba.
      Muchas gracias por tu visita y el comentario.
      Un saludo.

      Eliminar

Hada verde:Cursores
Hada verde:Cursores