13 de febrero de 2016

Do you speak English? (I)


   Me encanta viajar. A cualquier lugar, cerca o lejos. Me gusta conocer gente y paisajes diferentes y embeberme de los usos y costumbres del lugar en cuestión. Pero para hacer esto –viajar y embeberme- se necesitan dos cosas de las que carezco: dinero y hablar idiomas. Por eso practico poco esta afición.

   Lo del idioma se puede paliar si uno viaja por su propio país –y esto es relativo porque en algunas aldeas recónditas los moradores tienen su propio dialecto y no hablan nada más- pero si una se quiere embeber de los usos más allá de nuestras fronteras la cosa ya está más difícil.

   Yo me defiendo medianamente bien hablando francés y medianamente fatal hablando inglés. Con otros idiomas ni me defiendo ni ataco, simplemente no me entero de nada (para los que piensen que el italiano y el portugués es parecido al español y por eso se puede uno entender más o menos, conmigo eso no es verdad; he estado en Portugal y en Italia y la incomprensión fue absoluta).

   Con todo y con eso no me asusta viajar a otros países, sobre todo si son europeos. De momento Europa me parece segura –de momento- y no me da miedo ir a la aventura. Digamos que me siento una ciudadana del mundo (europeo). Sin embargo reconozco que mi estulticia a la hora de hablar otros idiomas diferentes al mío me ha traído algunos problemas. Con el tiempo esos problemas los recuerdo como divertidas anécdotas pero en su momento fueron escollos que pudieron amargarme el viaje. 

   La cosa se complica si además viajas con alguien –léase mi marido- que es un auténtico agonías en cuanto a viajar se refiere; él siempre quiere tener todo previsto desde antes de salir de casa y yo, en cambio, soy más de improvisar. Yo digo que soy una aventurera, él me dice que soy una inconsciente. Puede que tenga razón, pero gracias a esa falta de sensatez por mi parte os relataré en sucesivas entradas algunas anécdotas que me ocurrieron en los pocos viajes que hice fuera de España.

   En esta ocasión, y como introducción a la miniserie de mis desventuras idiomáticas allende las fronteras españolas, también me gustaría añadir que en lo de saber idiomas es importante la genética. Y no me refiero a que haya personas que tienen más facilidad para hablar otras lenguas –que las hay- sino a determinados rasgos físicos que facilitan el ser políglota, al menos para poder practicar más sin proponérselo expresamente. 

   Un ejemplo claro de lo que cuento es mi propia hija. Es una chica muy alta, tiene la piel muy blanca, el pelo liso castaño claro y ojos azules; aquí en España tiene la pinta de una guiri de manual. 

   Ya de pequeña, cuando íbamos de veraneo, en los hoteles los animadores la hablaban en inglés porque creían que era extranjera. Eran unas vacaciones muy completas: playa, sol, chiringuito y clases de inglés para la niña. Me ahorré una pasta en campamentos de inglés. Ahora, ya mayor, en el centro de Madrid más de un extranjero se dirige a ella en inglés o incluso en francés para pedirle información pues piensan que es una compatriota afincada aquí. 

   Osea, tiene una predisposición a practicar otros idiomas sin apenas molestarse. Eso tiene su contrapunto: cuando viaja al extranjero no se creen que es española.

   Aunque parte de esos rasgos tan poco ibéricos de mi hija los ha heredado de mí yo sí parezco española y a mí no me hablan en otro idioma cuando estoy en casa, por lo que no practico y así me va.

   En próximas entregas contaré en qué líos se mete una si no domina bien un idioma. Ya veréis, ya.

Continuará…. 
Ay, perdón: To be continued...

Kirke  

NOTA: Esta entrada se la dedico a una compañera bloguera con la que mantengo charlas virtuales y que, en una de ellas, me inspiró este tema. Por si la citada bloguera no se da por aludida le doy una pista, su nombre empieza por ‘Che’ y termina por ‘lo’ ;)


26 comentarios:

  1. Me he quedado con ganas de más, espero ansioso la segunda parte. A mi no me confundirían con un guiri, te lo garantizo. Pero me pasa algo muy curioso y es que en mi ciudad tenemos un deje característico (además de un vocabulario propio) y por algún extraño motivo yo no lo tengo y llevo años escuchando el "no pareces de..." o "no sabía que eras de aquí". Pues sí, "de pura cepa".
    Aunque he tratado de estudiar inglés e incluso lo empleo en mis clases (lo intento), me da tanta vergüenza y me siento tan inseguro que solo hablo con extraños en ocasiones de extrema necesidad o ira. De momento viajo con los libros, que es más seguro y barato, pero tengo que reconocer que paso envidia.
    Un abrazo.

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    1. Lo de tener vergüenza al hablar otro idioma creo que es algo muy arraigado en los españoles. En uno de mis trabajos mis jefes eran franceses y no tenían de idea de español; mientras aprendían decían auténticas burradas pero ellos ni se inmutaban. Cuando me di cuenta que decir mal las cosas al aprender un idioma era común en todo el mundo me desinhibí y ahora yo también digo incoherencias (en inglés sobre todo) con muchísimo desparpajo.
      Viajar a través de la lectura es un sustitutivo excelente y siempre mucho más seguro, estoy totalmente de acuerdo contigo.
      Un beso.

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  2. Me siento identificada plenamente contigo. Confieso que soy una negada para los idiomas y me tiemblan las piernas al pensar que,dentro de 15 días vamos de viaje a Italia, y no me voy a enterar de nada. En nuestra pareja, la que quiere llevarlo todo bien organizado y atado soy yo, no me gusta mucho improvisar y menos aún llevarme chascos. Respecto a la predisposición física para los idiomas, a mi me faltaron solo los ojos azules para ser la candidata idónea, jaja. Ahora ya se por qué no soy políglota.
    Besos

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    1. A mí para ser políglota me falla el color del pelo y el alisado. Estamos abocadas, Marina, a pasarlo mal cuando viajamos fuera de España. Pero ten muy claro que no es culpa nuestra, es culpa de nuestros genes, jajaja.
      Seguro que en Italia no tienes problema, aunque el italiano no se entiende nada (hablo por mí) allí se gesticula mucho y eso ayuda bastante ;)
      Un besote.

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  3. Ya estoy deseando leer todas esas "aventuras y desventuras" tuyas viajando por Europa, Kirke. Creo que el divertimento está asegurado :D

    Me siento muy identificada contigo respecto a lo que cuentas de tu hija; con mi marido pasa exactamente igual. El también es de piel muy blanca y ojos azules. Para colmo hace unos años y ante el poco pelo que le quedaba, decidió afeitarse completamente la cabeza. Eso, junto con el pendientito que lleva, hace no haya hotel donde no lo saluden en inglés. Y lo mismo pasa en su trabajo, los pacientes creen que va a entenderles a la perfección en su idioma y se lanzan a la carrera a explicarle lo que les pasa. Practica mucho, ya lo creo jajajaja.

    Yo en Italia tampoco entendía ni patata, pero en Portugal, será porque nos veían cara de desesperación y nos hablaban despacito, tuvimos muy pocos problemas con el idioma. Seguro que tú tienes cara de ser mucho más lista y contigo no tuvieron compasión jajajaja.

    Un gusto leerte, ha sido una entrada muy amena y simpática. Desde aquí mi agradecimiento a esa usuaria "desconocida" que te sugirió contarnos tus anécdotas con los idiomas :)

    Un beso grande par ambas y feliz finde!!

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    1. Me hace gracia lo que cuentas de tu marido. Al mío le pasa todo lo contrario; aunque es bastante alto, si seguimos con los tópicos, es moreno y con ojos oscuros. En uno de los pabellones españoles de la Expo de Sevilla estaban repartiendo auriculares para traducir a otros idiomas y mi marido, que no sabía para qué eran, se puso a esperar para que le dieran unos, sin él decir nada la azafata con sólo mirarle le dijo: No, señor, esto sólo es para los extranjeros. Otro que no practica nada los idiomas por culpa de los genes.
      Me alegra que te haya divertido. Un besote, Julia, buen finde.

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  4. Qué divertida entrada, Kirke!. En eso del inglés y el francés coincidimos (en nivel me refiero). Pero por mi experiencia el complejo lo tienes que dejar en casa. Porque resulta que cuando llegas a determinados paises allí no habla inglés ni el Tato. Y la verdad es que para el Tagalo, el Cingalés, o el Manchú no me llega.
    Mi conclusión es que cuando no sé un idioma y el que me escucha no entiende ni papa de inglés, lo mejor que puedo hacer es hablar en el mío propio (léase catalán o castellano). Por lo menos la entonación puede indicarle algo al fulano o la fulana que tengo delante y me funciona. A veces se ríen tanto que acabamos por entendernos. Y si no, la estrategia de "mi agonías" (yo también tengo otro) por señas, como los niños.
    Gracias por tu entrada y feliz finde!!!

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    1. Lo de las señas es un recurso muy valioso que a mí me ha sacado de algún apuro. Lo de la entonación también es muy válido.
      Por otra parte creo que el inglés está sobrevalorado. Cuando relate mi estancia en Bruselas lo contaré más despacio, pero hay mucha gente que sabe hablar español y no tiene ni idea de inglés (y no me refiero a los españoles ni a los hispanoamericanos, claro).
      Gracias por tu visita, Elisenda, seguro que tú también tienes un montón de anécdotas con lo mucho que has viajado.
      Un besote.

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  5. Kirke, estoy deseando que sigas contando tus anécdotas. A mi me pasa igual cuando eh viajado a otros países tengo dificultades incluso con el ingles. A veces nos acompaña mi hijo, que él no tiene problemas y además es joven, planifica muy bien el viaje. Hice un crucero por capitales europeas y como íbamos en grupo, la hija de mi amiga sabia ingles, tampoco tuvimos problemas de idiomas , si otros problemas. En Portugal el portugués se entiende mejor. Como mis padres al ser de un pueblo del la raya con Portugal hablaban entre ellos portugués pues algo entiendo. Eso si, cuando ya entras en Portugal profundo ahí si tengo problemas de entender. Un abrazo

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    1. Mi madre nació en La Coruña y gracias a mis veranos en casa de mi abuela yo suelo decir que "eu non falo galego, máis entender, entendoo".
      Cuando estuve en el norte de Portugal me di cuenta que, o mi conocimiento del gallego era bastante peor del que yo creía o el portugués no es tan parecido al gallego, y mucho menos al español, que lo que yo pensaba.
      Afortunadamente las nuevas generaciones, nuestros hijos, están mucho mejor preparadas a la hora de hablar otros idiomas y eso es de agradecer. Cuando viajo acompañada de mi hija voy mucho más relajada porque sé que ella entiende y se hace entender muy bien.
      Un beso, María del Carmen

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  6. Great!! Thanks for your amazement, Kirke!! Intuyo lo bien que lo vamos a pasar aquí en estas entregas, aunque tras este buen aperitivo, tendremos que esperar.
    Qué suerte tiene tu hija; es genial lo que dices de que entra en juego la genética, puede ser...
    Aunque yo soy la tipical spanish girl (morena y ojos casi negros) y, como siempre me gustaron los idiomas y estudié francés en el colegio y después.se me da bien, y hace años empecé con el inglés y ahí ando estudiándolo.

    ¿Pero a mí sabes qué me pasa? que me atrevo a hablarlo y a preguntar lo que sea, pero luego tengo mal oído, no entiendo las respuestas y entonces de poco me sirve.
    A pesar de ello nunca he tenido ningún problemas y precisamente en los lugares que citas, Portugal y Roma, no noté dificultad a la hora de relacionarnos, quizás porque son 'vecinos' ;-)

    Au revoir, mon amie!Kisses

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    1. Con el idioma francés me pasa lo que a ti, lo hablo bastante bien (eso me dicen algunos franceses) pero me cuesta mucho entender según el acento de interlocutor y ahí es donde me estrello. Encima cuando me oyen hablar bien se creen que domino la lengua y me hablan deprisa con lo que a mi torpeza acústica hay que añadir una nueva dificultad.
      Con el inglés tengo problemas de oído y de boca porque ni lo entiendo ni lo hablo bien. Un desastre.
      Cuando hable de mi estancia en Roma ya verás las dificultades que tuve con el italiano. No entendía niente de niente.
      Merci beaucoup, tu es très gentille.
      Ciao.

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  7. Hola, Kirke, qué ganas de leer de tus aventuras y desventuras en el extranjero. A mi me pasaba de pequeña y de joven, como a tu hija: me confundían con una extranjera. Rubita, con pecas, pelo liso, blaaaanca... en fin, que era una guiri de manual. En Francia llegaron a decirme además que, a parte de mi aspecto NO PODÍA ser española porque era muy educada. Para que veas el concepto que tienen de nosotros algunos gabachos. En fin...
    He estado en Italia, y el idioma sí me resulta bastante parecido. De hecho, lo entendía casi todo, incluso cuando no me hablaban a mí, jeje. El inglés se me da bien, y también se me daba el francés, pero tengo dos problemas: uno, me pongo mala para mantener una conversación en cualquier lengua que no sea el castellano, me siento tremendamente insegura. Y dos, sólo puedo centrarme en un idioma extranjero, en cuanto empecé con el inglés, el francés se fue al garete.
    Pero bueno, teniendo en cuenta que últimamente no me muevo mucho, el idioma que debo practicar y mantener es el "perruno", que ese sí me hace falta, jajaja.
    Un beso enorme, me ha encantado tu entrada, me he quedado con ganas de más

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    1. Yo he trabajado con franceses y podría contar bastantes cosas sobre lo bien educados que están (léase esto con todo el sarcasmo posible).
      En París además son especialmente puntillosos con la pronunciación ajena, en cambio cuando ellos hablan en español pueden pronunciar las "r" y las "j" como si fueran "g" y no pasa nada (uno de mis jefes en lugar de "rojo" y ante la dificultad decía "colorado"). En fin, son gabachos.
      Un beso, Chari

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  8. Muy buena Kirke, tu serie promete, me encantará leerte y si el hablar idiomas depende de la genética...ya tengo claro que jamás de los jamases hablaré. A mi ni por equivocación se dirige nadie en inglés...¿Será que no tengo pinta de guiri? Jajaja
    En el cole yo fui de las de francés, que puedo entender y hablar si supero la vergüenza, cosa que es fundamental para todos los idiomas. El italiano también me resulta fácil de entender, pero hablar...de nuevo salen ese sentido del ridículo que es lo peor que puedes hacer para hablar un idioma.
    Y el inglés, leo en el trabajo porque no hay más remedio y con traductores incluidos...pero está atravesado, no hay manera de que consiga avanzar.
    Ya tengo ganas de que continúes con esas anécdotas...
    Un beso

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    1. Yo también estudié francés en el colegio y luego en un trabajo que tuve me vino muy bien porque eran franceses los jefes.
      En la Universidad, y dado que cursé una carrera de ciencias, me puse a estudiar inglés, por lo menos para que pudiera leer las revistas científicas. Para leer ese tipo de literatura me llega el nivel pero para poco más.
      Ahora trabajando en investigación tengo que publicar mucho en inglés y lo hago regular, tirando a mal; menos mal que en la plantilla tenemos un traductor nativo (al que le llevo por la calle de la amargura) que corrige las barbaridades que llego a poner y eso me salva.
      Veo, por los comentarios que estáis vertiendo casi todos, que la única torpe con el italiano soy yo, sniff.
      Un besote, Conxita.

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  9. Casi todos de acuerdo, Kirke. Una entrada muy divertida y muy bien escrita que deja con ganas de más. Yo soy otra inútil de los idiomas. El francés leído lo traduzco bastante bien, el inglés, regular, pero cuando me hablan es como si me hablaran en sánscrito. Mi marido dice que me pongo nerviosa y debe ser verdad. Él es el que resuelve los problemas de comunicación. Para mí, tímida y poco sociable, es ideal.
    Aquí quedo rendida y esperando la continuación de la serie.
    Un beso.

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    1. Tú eres otra que estudió francés en el cole, me parece a mí. Creo que esa dificultad en entender y expresarse adecuadamente se debe al método pedagógico que tuvimos en la enseñanza: mucha gramática y poca conversación.
      Un idioma si no se habla y se escucha no se aprende bien. Ahora con las nuevas tecnologías hay más facilidad.
      Mi hija ve muchas de las series televisivas que le gustan en versión original con subtítulos en inglés y quieras que no el oído se le va entrenando.
      Al menos tu marido es una ayuda cuando viajas fuera, algo que yo, por desgracia, no puedo decir del mío y si no ya lo verás cuando cuelgue la siguiente entrada sobre este tema.
      Un besote.

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  10. Ya estoy deseando leer tus aventuras viajeras, y me alegro que Chelo te invitara a ello, va a ser muy divertido, ejje.
    Yo tengo unas básicas nociones de Inglés aún así me defiendo, vamos tanto que en un viaje de Port Bou a Toulose en tren, hace como casi 40 años mas o menos, me puse a hablar con un chico en Inglés ante la mirada atonita de mi hermana, mas bien envidia y mi madre que alucinaban de lo bien que hablaba y la conversación que era capaz de m mantener.
    Mi hijo si, mi hijo tiene mucha facilidad con los idiomas, se le da muy bien el inglés y su próposito es iniciarse en otro idioma<, en cuanto tenga dominado completamente el ingles. un beso y espero con ilusión tus aventuras, creo que la diversión la tenemos asegurada. TERESA
    Ah mis padres van a clase de italiano y dicen que no es muy complicado, quizas en un futuro lo haga yo.

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    1. Qué envidia me das por poder mantener una conversación fluida en inglés. Yo soy incapaz, al final se me entiende pero después de mucho dar vueltas y gesticular.
      Lo del italiano empiezo a pensar que es una tara exclusivamente mía. Qué depresión!
      El próximo capítulo de mis desventuras caerá en unos minutos, ya lo aviso.
      Un beso, Teresa

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  11. ¿Otro nuevo apartado? las influencias de Nuestra bloguera desconocida te están haciendo mella. Al final tu blog va a parecer un centro comercial donde encontrar de todo.
    Yo de mi facilidad para los idiomas ni te cuento.
    Although during my schooling was the English language trying to learn,était le Français qui m'a le plus impressionné par sa prononciation en récitant des poèmes et essayer de flirter avec les filles.Später, als ich anfing zu arbeiten, als ich merkte, dass der deutsche ich mehr nützlich, aber viel weniger attraktiv auf der Ebene der Aussprache, Sprache wäre zu werfen werden ständig spucken scheint, wäre.
    但它確實是中國的語言,我認為從長遠來看與語言進一步.

    En fin como verás, los problemas que personalmente pueda llegar a tener con los idiomas.Ells sempre es resolen amb un bon traductor. Com a mínim en el moment de l'escriptura.
    ja,ja,ja,ja.
    Y ahora que venga Chelo y te lo traduzca.

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    1. Yo de los traductores no me fío demasiado, en algunos momentos los he empleado y al final fue peor el remedio que la enfermedad. Será que no utilizo las herramientas adecuadas.
      Esto de mis problemas con los idiomas no da para una sección porque he viajado muy poco fuera de España así que serán unas pocas entregas sólamente.
      De momento, mis primeras andanzas por tierras extranjeras aparecerán en unos minutos. Permanezcan atentos a sus pantallas ;)

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    2. Kirke, lo que dice Francisco que ni inglés, ni francés, ni alemán ni chino mandarrín, que "res com la llengua de la terreta" :-)
      Ah!! Y que está deseando leer esa nueva entrega. Jo també!

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    3. A este paso, y con compañeros como vosotros, una de dos: o aprendo idiomas o me vuelvo majara como el personaje aquél de "El libro de la rosa" que hablaba una mezcla de varios idiomas y no se le entendía nada.

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  12. Hola! Yo hablo inglés A Little, y del resto de idiomas ni pajotera idea. Pero la verdad es que me defiendo lo suficiente para hacerme entender, y sino siempre quedarán los signos! He ido a India, NY, Londres, Amsterdam, Italia... y no he tenido problemas, y al menos yo siempre voy con alguien y entre todos conseguimos comunicarnos!

    Un saludo!

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    1. Si consigues viajar sin problemas es un alivio. Se supone que esos viajes son para disfrutar no para agobiarse con el idioma o con cualquier otro contratiempo.
      Un abrazo.

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Hada verde:Cursores
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