7 de diciembre de 2016

La importancia de comentar


    Dicen que nunca es tarde si la dicha es buena, o que más vale tarde que nunca. A mí estos dichos me vienen muy bien para escudarme en ellos y tener una disculpa a mi mala memoria y a mi atolondramiento, defectos que me han llevado a tardar tanto en agradecer un premio que me fue concedido en febrero de este año por una amiga entrañable a la que admiro mucho, como bloguera y como persona. 

   El premio se llama Co.menta y mi amiga se llama Rosa Berros. Muchas gracias, Rosa, y mil perdones por la tardanza.

   El nombre del premio está dividido en dos partes: Co de compañía, compañeros, comunidad, colectivo y confianza; menta se refiere a la frescura, a la que va añadida al comentario dejado en un blog, a ese aire fresco que motiva a seguir publicando.

   El micrófono con la pluma que aparecen en el icono -obra de Francisco Moroz- representan la comunicación, verbal y escrita. Además este premio fue ideado por el diseñador del icono y por otra fantástica bloguera, Emerencia Joseme, con la participación de Chari, Marigem e Inma.

    Este premio se concede a quien, a juicio del que premia, por su participación en los blogs comenta de manera activa y colaboradora. Ni que decir tiene que me sentí muy orgullosa de haber sido merecedora, a ojos de Rosa, de tal distinción. Además, para aumentar ese orgullo compartí podium con otra amiga entrañable, Chelo.

   Un blog es un lugar donde su autor plasma impresiones sobre diferentes temas, o donde publica sus creaciones; comparte con los demás ideas e historias que salen de su mente creativa y/o analítica. Aunque el blog pertenece enteramente a su creador, los comentarios que en él vierten otros participantes enriquecen esas publicaciones. Es la constatación de que se es leido y de que alguien se toma la molestia de opinar y engrandecer ese diario con su participación.

     Cuando visito otras bitácoras procuro pararme con tranquilidad y comentar despacio, con cuidado y así establecer una comunicación entre el escritor y el lector. Creo que aquí reside el alma de esto de 'bloguear': el intercambio de impresiones.

   Por eso me parece tan especial este premio. Sin desmerecer en absoluto a otros que generosamente me fueron otorgados, este tiene un sitio particular.

   Mi blog no se caracteriza por un número exagerado de comentarios -sobre todo si lo comparamos con otros blogs famosos y afamados- pero presumo de que los comentaristas que por aquí pasan lo hacen de manera detallada, dejan sus impresiones de forma extensa y siempre amable (casi siempre amable, he tenido algún "encontronazo" con visitantes enfadados pero solo fueron hechos aislados). Cuando aquí se comenta se hace muy bien, y esto no es mérito mío sino de quien por aquí se pasa. Por eso, y antes de continuar, debo ser bien nacida y dar las gracias a todos:


      Para mí, este premio os lo merecéis todos los que aquí comentáis. De hecho, si sigo las normas debería nominar a otros dos blogs, pero tengo una especial querencia por no seguir esas normas, así que en esta ocasión voy a hacer algo habitual en mí: saltármelas. Pero a cambio haré otra cosa. 

      Hace unos meses publiqué, siguiendo la estela de otros compañeros, las 10 entradas más visitadas de mi blog. Al hilo de aquella iniciativa también publiqué hace unos días las 10 entradas menos vistas, como contrapunto. Pero ahora voy a publicar la lista de las 10 entradas más comentadas, creo que son las que mejor reflejan la aceptación que tuvieron, independientemente del número de visitas (de hecho esta lista no se parece en nada a la de las 10 entradas más visitadas).

   Por lo tanto mi aportación a este premio tan especial es poner esas 10 publicaciones que tuvieron el honor de recibir más comentarios. Antes de ponerme con ella reseñaré que me ha agradado mucho comprobar que hay un poco de todo de lo que se puede encontrar en las diferentes secciones de este blog, algo que me anima a seguir manteniendo todos y cada uno de los nuevos apartados que se han ido incorporando a mi casa.

   Sin más dilación aquí va el "top comment". Pondré de menor a mayor número de comentarios, de forma que el número diez es la entrada con menos comentarios de la lista y el número uno la que más recibió.

10. En un lugar de Alcalá de Henares. Publicación perteneciente a la sección creada para homenajear a Miguel de Cervantes en el Cuarto Centenario de su muerte.

9. El hereje. Reseña de la última novela escrita por Miguel Delibes.

8. El éxito de las demás. Una reflexión sobre la envidia hacia las personas que apreciamos.

7. Josefina de la Torre. Una poetisa desconocida por muchos, en la sección Poemas y Cantares.

6. Carta desde el frente, Tiempo de calabazas y La sanadora. Tres relatos que curiosamente recibieron el mismo número de comentarios.

5. La elegancia del erizo. Una reseña que formó parte de una sección muy divertida que realizo con Chelo, nuestro amado Alalimón.

4. Mendel, el de los libros. La reseña de una de las novelas de Zweig, uno de mis autores preferidos.

3. La amistad y la distancia. El relato de un encuentro muy especial. El que tuvimos unos pocos blogueros en la presentación de un libro.

2. Hipatia de Alejandría. La vida de una excepcional científica y filósofa en la sección Demencia, la madre de la Ciencia.

1. Adorables criaturas. La reseña de una estupenda novela escrita por una estupenda escritora y mujer.


   Quisiera terminar esta publicación reiterando mi agradecimiento a todos y cada uno de los que por aquí habéis pasado para comentar y dejar vuestras opiniones. Sin vosotros este blog no sería lo que es. 

    Gracias por vuestro tiempo y vuestra colaboración. 

    Espero seguir recibiendo el regalo de vuestros comentarios.


NOTA: Por la amable llamada de atención que me ha hecho Eme y ante la "regañina" que me ha dado mi padrino, rectifico (puedo ser una redomada insumisa pero acepto las críticas cuando tienen razón) y paso a nominar a dos blogs para que reciban el premio; si alguno ya lo tiene que me perdone, y si les añado más trabajo que dirijan las quejas a los causantes de esta rectificación, es decir: Francisco Moroz y Emerencia Joseme (es brooooma).

Mis nominados son : Marigem Saldelapuro (Blog: Pequeños Trucos para Salir de la Crisis y Josep Mª Panades (Blogs: Cuaderno de bitácora y Retales de una vida).










4 de diciembre de 2016

Demencia, la madre de la Ciencia: Primer Aniversario




   Hay que ver lo rápido que pasa el tiempo. Hoy hace un año que decidí  crear una nueva sección en el blog: Demencia, la madre de la Ciencia.

     Me gusta mucho la Ciencia y por tanto las personas que dedican su vida y esfuerzos a esta noble materia. Entre estos científicos destacan los que, a ese afán de investigar, hay que añadirles cierta dosis de locura. Aunque puede que esa locura sea innata a todo aquel que a la ciencia decide dedicar su vida.

    A lo largo de estos 365 días he ido publicando la vida y locuras de algunos de ellos. Me ha resultado muy instrutiva esta labor pues, si bien conocía a grandes rasgos la biografía de todos los protagonistas, había algunos aspectos de sus vidas que ignoraba completamente.

   Los científicos que por aquí han ido desfilando, de una u otra manera, fueron pioneros en su campo y unos auténticos locos: Newton y su paranoia, Tesla y su trastorno obsesivo compulsivo, Einstein y sus despistes, etc. etc.

    Además he podido comprobar que esta sección fue bien recibida por los que aquí soléis comentar, así que la satisfacción es mucho mayor. 

   Hoy celebro esa acogida y aprovecho para anunciar que seguiré un año más adornando esta sección con las peculiaridades de las vidas de otros científicos locos.

   

   

Glosario:

Isaac Newton
Nikola Tesla
Albert Einstein
Ettore Majorana
Marie Curie
Hipatia de Alejandría


3 de diciembre de 2016

Todo esto te daré


    A pesar de no tener buenas experiencias anteriores con la lectura de los premios Planeta me decidí a leer la novela que este año se llevó el galardón.

   El año pasado cometí el grave error de leerme el finalista de 2015, La isla de Alice, pero esa mala experiencia no me impidió que ahora me sumergiera con el primer premio. Y eso que el principio no podía ser peor.

   En La isla de Alice la trama comienza cuando a la protagonista le comunican la muerte de su esposo en un accidente de tráfico y en un lugar donde se supone que no debía estar, resultando que su marido llevaba una doble vida y unas actividades que ella desconocía. Todo esto te daré comienza de manera muy similar; en casa de Manuel aparece una pareja de la Guardia Civil para comunicarle que su esposo, Álvaro, ha muerto en un accidente de coche en la provincia de Lugo, muy alejado de Barcelona, la ciudad en la que se suponía estaba por motivos de negocios.

   Manuel, al igual que Alice, comienza a investigar qué hacía su pareja tan lejos del sitio donde él creía que estaba.

   En este momento de la lectura tuve la desagradable sensación de un “déjà vu”, no me preocupaba lo similar de los comienzos, mi temor se basaba en que aquella primera novela fue un completo desastre y temí que a esta le pasara lo mismo.

   Afortunadamente las similitudes acabaron aquí, aunque esta novela tampoco me acabó de convencer es bastante mejor que la finalista del año pasado. Algo es algo.

   A medio camino entre un thriller y una novela semi-romántica Todo esto te daré cuenta las investigaciones de Manuel para averiguar qué pasó realmente en el accidente de su marido pues las causas de su muerte no están del todo claras. Para ello contará con la aguda de un guardia civil retirado, Nogueira, un personaje algo chusco pero que se convierte en un aliado muy valioso para el protagonista.

   Manuel también quiere saber qué hacía Álvaro en Galicia, y así irá descubriendo muchas cosas que su marido le estuvo ocultando durante su matrimonio. Manuel acabará dándose cuenta de que no sabía nada del pasado de su marido -y eso que llevaban 15 años casados-; un pasado tortuoso y lleno de oscuros secretos. Estos secretos hacen dudar a Manuel de su relación con Álvaro y tambalear un amor que él pensaba idílico.

   Mientras que otras muertes sospechosas salen a la luz, la autora reflexiona sobre las apariencias y los prejuicios sociales. Para ello utiliza un escenario que sabe mucho de esto: la Galicia rural. El servilismo atávico de muchos de sus habitantes hacia los aristócratas que poseen las tierras y  que caracteriza a algunas zonas de esta región es el marco ideal para reflexionar sobre el individualismo y sobre la fuerza de carácter de quien no se pliega a las convenciones.

   Dolores Redondo emplea un lenguaje cuidado aunque en ocasiones adolece de exceso de retórica y es algo almibarado. Y como muestra, aquí van unos cuantos botones:

“Los momentos de tristeza se diluyeron en la plácida invariabilidad de lo cotidiano”
“Sin dejar que la desnudez del alma se convirtiese en pornografía de las emociones”
“La luz que devoraba los estrechos márgenes de la realidad”

   No solo el lenguaje empleado no terminó de convencerme, el desarrollo del argumento y la resolución de los enigmas planteados me pareció algo forzado. Alguna de las situaciones que se plantean están cogidas por los pelos para justificar lo que más adelante se explica, restando a toda la historia credibilidad.

   El final me pareció digno de un telefilm barato de sobremesa dominguera.

   Además, a la novela le sobran páginas. Algunas historias añadidas a la trama principal me parecieron innecesarias y el detalle de algunas explicaciones sobre temas como la vendimia, la recolección de gardenias o el funcionamiento interno de una bodega, solo lastraron una novela ya de por sí densa en cuanto a personajes. Personajes que a mi modo de ver no tienen demasiada profundidad; me he sentido como una espectadora que asiste a todo lo que ocurre desde muy lejos, tanto que no me ha emocionado en ningún momento nada de lo que les ocurre a los protagonistas.

   Dicen que el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra. Yo no tengo ninguna duda de que pertenezco a la raza humana si a este axioma me refiero cuando de leer premios Planeta se trata. Ya llevo tropezando con esta piedra muchas veces, y lo peor es que estoy segura de que volveré a tropezar. No aprendo.






1 de diciembre de 2016

Concepción Arenal


Poemas y Cantares se despide de este año 2016 con una mujer, Concepción Arenal.

   Concepción Arenal nace el 31 de enero de 1820 en Vigo (Pontevedra). Su padre es un militar de ideas liberales que le trajeron muchos problemas con el régimen absolutista de Fernando VII, de hecho muere a consecuencia de la tuberculosis que contrae en una de sus estancias en prisión.

   Huérfana de padre a los nueve años, Concepción se va a vivir con su madre y hermanas a Cantabria, a la casa de su abuela paterna, allí recibe una férrea educación religiosa que la dejará marcada para siempre. Cuando Concepción tiene catorce años se va a Madrid y estudia en un distinguido colegio para señoritas.

   Terminados los estudios acordes para una mujer de la época Concepción quiere ir a la Universidad, en concreto quiere estudiar Derecho pero no se lo permiten. Esto no es un obstáculo, pues se disfraza de hombre y así asiste como oyente a las clases. Pero su identidad se descubre y gracias a la intercesión del rector le hacen un examen que pasa exitosamente para así poder estar presente en las clases.

   Con veintiocho años se casa con un abogado pero este muere de tuberculosis nueve años después. Viuda y con dos hijos se traslada a Potes (Cantabria) y allí funda un grupo femenino para ayudar a los pobres. Comienza así una actividad que caracterizará a esta gran mujer: la ayuda a los más necesitados.

   En 1863 se convierte en la primera mujer que obtiene el título de Visitadora de Cárceles de Mujeres, pues entre sus obras de beneficencia las mujeres son su principal objetivo. Unos años después funda una sociedad que se dedica a construir casas asequibles para obreros. 

   Muere en Vigo el 4 de febrero de 1893 a la edad de 73 años.


   Concepción Arenal fue consciente de la situación de inferioridad en que se encontraban las mujeres de su época –en el ámbito político, en el social, en el educativo y en el laboral– y se posicionó luchando por la emancipación de la mujer. 

   Ella sabía que mejorar las condiciones laborales de la mujer era un paso importante para su inserción en la sociedad como un miembro de pleno derecho. La Revolución Industrial demanda más mano de obra barata y esto lleva a la participación de la mujer en el mercado laboral aunque esta participación suscita recelos por parte de los trabajadores masculinos que consideran denigrante tener una esposa asalariada. 

   Si luchó por la igualdad de condiciones laborales para las mujeres hizo lo mismo con la educación. Fue una defensora a ultranza de la educación, especialmente de la de las mujeres obreras.

“Si la educación hace del sujeto una persona con cualidades esenciales generales no debe haber diferencias en la educación del hombre y de la mujer”

   Siempre pensó que educar era el mejor vehículo para desterrar las desigualdades sociales y para conseguir un marco social y legal más justo.

   Su obra principal es en prosa pero tiene una serie de fábulas con una carga importante de moraleja –algo propio de las fábulas– y hoy traigo aquí una de ellas: La pera verde y podrida.

Iba un día con su abuelo 
paseando un colegial
y debajo de un peral
halló una pera en el suelo.
      Mírala, cógela, muerde;
mas presto arroja el bocado,
que muy podrida de un lado
estaba y del otro verde.
  Abuelo, ¿cómo será,
decía el chico escupiendo,
que esta pera que estoy viendo
podrida, aunque verde, está?
      El anciano con dulzura
dijo: vínole ese mal
por caerse del peral
sin que estuviera madura.

Lo propio sucede al necio
que, estando en la adolescencia,
desatiende la prudencia
de sus padres con desprecio;
al que en sí propio confía
como en recurso fecundo
e ignorando lo que es mundo
engólfase en él sin guía.
Quien así intenta negar
la veneración debida
en el campo de la vida
se pudre sin madurar .

   Concepción Arenal (1820-1893)

   Creo que esta poesía expresa muy bien esa preocupación de la autora por la educación. 

   No tener la preparación necesaria y bajar del árbol antes de tiempo solo nos puede deparar que estemos muy verdes para afrontar la vida, pudriéndonos en el suelo por no saber madurar.







27 de noviembre de 2016

La carne



   La sección Alalimón se presenta hoy con un formato diferente al habitual. Si bien desde este blog se trata de una reseña literaria, en el de Chelo no será una película el tema a tratar, sino una charla que concedió la autora del libro protagonista; resultará de lo más interesante y un perfecto complemento a la reseña de la novela.

   El libro es La carne y su autora es Rosa Montero (Enlace a El blog de Chelo).


    Si tuviera que hacer una sinopsis de la nueva novela de Rosa Montero utilizaría unas frases que aparecen nada más comenzar el libro:

“La vida es un pequeño espacio de luz entre dos nostalgias: la de lo que aún no has vivido y la de lo que no vas a poder vivir”
    Porque esta corta novela –demasiado corta para mi gusto– va de nostalgia y cierta derrota; la derrota que nos regala la vida cuando uno echa la vista atrás y ve lo que aún no ha hecho y posiblemente no llegue a hacer.

   Esta reflexión es la que se hace la protagonista, Soledad, una mujer que contrata los servicios de Adam, un gigoló (qué poco me gusta esta palabra), para que la acompañe a la Ópera y dar un escarmiento a su ex-amante. La velada acabará complicándose y ya de paso también se complicará la vida de Soledad.

    Los sesenta años que va a cumplir Soledad le pesan como una losa, en realidad lo que le pesa es el pasado y  la decepción de no haber conseguido todos sus sueños, especialmente los que al amor se refieren.

   Aunque Soledad ha conseguido muchas cosas sus carencias le pesan más. Y como recuerdo constante de los años vividos y sin vuelta atrás está su propia carne: 

“El cuerpo era una cosa tremenda. La vejez y el deterioro se agazapaban de manera insidiosa y a menudo el interesado era el último en enterarse”

    Y es que otra cosa que caracteriza a la vejez, o al paso de los años, es que cuando a uno le llega piensa que la decrepitud y el deterioro no nos van a afectar tanto como a los demás. Cuando esa etapa de la vida se acerca es inevitable pensar que algunas de las cosas que hacemos las hacemos por última vez, aunque “la gente casi nunca sabe cuándo es la última vez que hace algo que le importa”

    Soledad es la comisaria de una exposición que se está preparando en la Biblioteca Nacional sobre “Escritores malditos”. Y de malditos Soledad sabe mucho.

“Ser maldito es saber que tu discurso no puede tener eco, porque no hay oídos que lleguen a entenderte”

    La incomprensión cuando nos rodea por todas partes solo trae soledad y si esa soledad no es libremente elegida entonces se convierte en una maldición.

   Al hilo de esta exposición en ciernes Rosa Montero nos muestra un buen elenco de escritores que, por un motivo u otro, tuvieron una vida azarosa y maldita. Así nos hace un estupendo repaso de la vida de William Burroghs, Philip K. Dick, Guy de Maupassant y muchos más. Todos reales a excepción del último que cita: Luis Freeman y que a mí fue el que más me fascinó, pues la vida de este escritor inventado esconde una alegoría muy esclarecedora sobre el papel de la mujer en la sociedad.

   En esta parte de la novela, Rosa nos sorprende con un cameo. Ella misma aparece como un personaje más, algo que a mí me pareció original. La descripción que se da de ella en palabras de la protagonista es estupenda y llena de ironía.

   He disfrutado con esta mini-novela; está muy bien escrita –algo habitual y esperable en Rosa Montero– pero me he quedado con ganas de más. No soy amiga de los relatos excesivamente largos, ni de la aparición innecesaria de páginas que rellenen una historia corta, pero creo que a esta novela le falta profundidad. El personaje de Soledad se intuye complejo y rico en matices pero al final se queda todo en agua de borrajas. 

   Una vez más Rosa Montero vuelve a reflexionar sobre el paso inexorable del tiempo, algo que ya empieza a ser una constante en sus creaciones. Lágrimas en la lluvia (enlace reseña) , La ridícula idea de no volver a verte (enlace reseña) o El peso del corazón (enlace reseña) también hablan de esto. Quizás saber que “la última vez” la está acechando sea un motivo de obsesión y no pueda evitar plasmarlo en los libros que escribe. Quizás lo irreversible de lo ya vivido le empiece a pasar factura.

“Ser viejo es tener un pasado irremediable y carecer de tiempo para enmendarlo”

   A mí aún me faltan bastantes años para llegar a la edad de la autora, incluso me faltan unos cuantos para llegar a la de Soledad, pero siento cierta empatía con las dos pues soy consciente de que ya estoy en la segunda etapa de la existencia, esa en la que la vida nos va arrebatando las cosas que nos dio en la primera. 






Dedicatoria que me pidió Chelo en su encuentro con Rosa Montero

25 de noviembre de 2016

El Círculo del Alba

   En 1903 Bruno Moreto queda desolado cuando su tutor, Ernesto Olmedo, muere en extrañas circunstancias. Olmedo además de regentar una funeraria colaboraba con la policía como médico forense; sus dotes de observación le cualificaban para ayudar en la resolución de algunos asesinatos. 

   Bruno obtuvo de su tutor importantes enseñanzas: “Todos morimos, tarde o temprano. Lo realmente prioritario, si queremos indagar en el origen exacto de la muerte, es devolver la voz a los muertos”. Enseñanzas que le serán muy útiles pues la policía recurre al joven Bruno para investigar una serie de asesinatos rituales de niñas. Un asesino recorre la ciudad de Madrid raptando pequeñas que luego aparecen muertas, dentro de una de sus manitas llevan una golondrina que tiene en su interior una libélula azul.

   Para resolver tan macabros crímenes cuenta con la ayuda del hermano del doctor Olmedo, un conde italiano que regresa a España después de 25 años.

   Para más intriga, Bruno descubre que antiguos condiscípulos de su tutor han muerto suicidándose. Tanto suicidio le hace sospechar e indaga también qué se esconde detrás de todas estas muertes.

   Con estas premisas parte el argumento de una novela fascinante. Un thriller ambientado en el Madrid  de los inicios del siglo XX. Una obra con muchos personajes, todos muy bien perfilados y con una ambientación exquisita.

   La narración es fluida y se utiliza un lenguaje muy bien cuidado, además los diálogos dan mucho ritmo a la trama.

   Las descripciones son realmente buenas, la autora nos lleva con pericia por todos los rincones de la ciudad: desde los arrabales del Manzanares, con sus pobres casuchas donde los habitantes sobreviven malamente entre la miseria, hasta los salones de la alta sociedad, con sus reuniones sociales donde médiums entretienen a un público burgués deseoso de nuevas sensaciones. Luisa Ferro recorre un Madrid variopinto, y lo hace muy bien: desde los jardines del Retiro hasta el cementerio de la Almudena, desde la Dehesa de la Villa a las Ventas del Espíritu Santo o el arroyo Abroñigal. 

Un Madrid multicolor en primavera, de sol y sombra en verano, de acuarela en otoño y de niebla y ceniza en invierno

Ventas, año 1900

    Cementerios, casas abandonadas, calles estrechas y solitarias son algunos de los escenarios y el misterio que se respira en toda la novela se ve envuelto de cierto halo sobrenatural. Una delicia.

   Una novela que mantiene en vilo al lector; la intriga se mantiene hasta llegar a un final trepidante y algo folletinesco, lo reconozco, pero que me ha parecido muy acorde con la época en la que se desarrolla. Una novela con un argumento bien trabajado, con muchos sucesos, a priori aislados, que poco a poco van encajando unos con otros para formar un mosaico que nos cuenta una historia fascinante.

   A estas alturas creo que ya he dejado ver que la novela me ha gustado mucho. Pero es que además de todo esto tuve un aliciente más: retroceder en el tiempo y pasear por la ciudad que me vio nacer y que quiero con toda mi alma: Madrid.

 "Una ciudad que es mujer, que reparte hostias como panes y que también sabe encandilar con dulces besos de violeta"






21 de noviembre de 2016

Leer, el remedio del alma: Bottom 10

Resultado de imagen de bottom top

   Hace unos meses publiqué las entradas más visitadas en mi blog, en aquella ocasión me comprometí a publicar también las menos vistas porque a mi modo de ver podían verter una información muy curiosa de este blog. Aunque he tardado un poco en cumplir aquella promesa aquí están las diez publicaciones menos aceptadas, o quizás simplemente las que menos publicidad tuvieron, o las que pasaron más desapercibidas porque el blog andaba en mantillas -la mayoría son de los inicios- y no tenía apenas proyección.

   El que sean publicaciones de la época en que me inicié en esto de "bloguear" las hace muy entrañables para mí. Me he detenido a leerlas con una sonrisa en los labios pues aquellas reseñas, si las comparo con las que actualmente escribo, apenas parecen unos cortos comentarios sobre el libro en cuestión. 

   He comprobado que con el tiempo he ido haciendo reseñas mucho mejor argumentadas y complejas, que las complemento con frases extraídas de la lectura y que detallo mucho mejor algunos aspectos del libro leído. Lo que no ha cambiado es la mala leche que me sale en forma de sarcasmo cuando un libro es rematadamente malo -comprobadlo con las entradas número 3 y 4-, no tengo remedio.

   Aquí os dejo las estancias menos conocidas de mi casa, pero eso no quiere decir que sean las más feas, sino las más recónditas y quizás por eso mismo las más curiosas.

   Pasen y vean:

10- Estigmas

NOTA: Las entradas van numeradas en orden creciente pero en orden inverso a su número de visitas, es decir, la número 10 es la que menos visitas obtuvo.



Hada verde:Cursores
Hada verde:Cursores